h1

1993 Agustín Valdés de cuerpo entero

Portada Agustín Valdés

INTRODUCCIÓN

Luis Sandoval Godoy, conocido narrador y periodista, es también un antrologo sin título universitario. El lector que esté siguiendo los textos publicados de este autor (una bibliografía tan rica como variada), se habrá dado cuenta hace tiempo que en todos sus libros se encuentran fondos antropológicos y etnológicos sustantivos; pero sin duda Los Buenos Días de Agustín Valdés que ha publicado el Colegio Internacional, es la obra más enteramente antropólogica de Sandoval Godoy.

Sin embargo, este libro, como gran parte de la obra de Luis Sandoval, es tanto temática como estructuralmente muy complejo y rico en variaciones. Si Los Buenos Días de Agustín Valdés entra de lleno en la clasificación antropológica, es también una obra lingüística y semántica, narrativa y literaria.

Es en primer lugar la real o supuesta autobiografía de un campesino de la región norte de Jalisco; pero también es el fresco histórico, socioeconómico, cultural, político y rural de esa porción jalisciense a todo lo largo de este siglo XX, y el testimonio del emigrante mexicano que va en calidad de “bracero” o de “indocumentado” a trabajar en los Estados Unidos de Norteamérica.

Los Buenos Días de Agustín Valdés se divide tenuemen­te en dos partes: “Aquéllos Días de Agustín Valdés, estudio introductorio fechado y firmado por Luis Sandoval Godoy, y el texto autobiográfico que se adjudica a Agustín Valdés.

Lo uno y lo otro forman un amplio y complejo estudio antropológico y al mismo tiempo una insólita obra lingüística, única hasta ahora, que desarrolla con asombrosa seguridad el habla popular campesina de esa región norte de Jalisco secularmente incomunicada.

El lenguaje rural va reseñando pausada, lúcida, rica, suculentamente las costumbres, los quehaceres, los dichos, los hechos y va nombrando sucesos, cosas, objetos .

También había muchos buenos para sacar ixtle de maguey y tepemete y de maguey de pulque, bueno para la jarcia, costalera y sogas; para trabajar la cerdo hacían jáquimas para los potrillos cerreros y mulas, bozalillos, cinchos, cabestros, toquillas para sombreros

Como en lo más del centro, de lo parejo, no había potreros, los labradores en tiempo de beneficiar, tenían que velar los bueyes hasta las 9 de la noche y a las 3 de la moñana echar de almorzar a los bueyes

En la mañana se levantaban a ordeñar. En unos ranchos muchas vacas, en otros menos. Si había llovido en la noche, amanecía oliendo a breña, la varaduz, el copalillo, el mostoche. el papelillo. Los toretes una bramadera; los becerros pidiendo cle­mencia, las vacas aquella bramadera. Los corrales trascendían no como los establos apestan; los corrales en las aguas no apestan              .

                Los cerros amarrados de cabeza, con aquellas neblinas     .

Bonito, lástima que ahora hay pocos ranchos· ...

y para dar fluidez al texto y por no dejar que se desenvolvieran de corrido, se ha manejado en temas deter­minados, con un título que quiere expresar el sentido, la expresión que brota y florece en aquellas tierras.

                                                                     Victor Hugo Lomelí

PARA IR A LA OBRA EDITORIAL es necesario acceder desde la imagen superior:

Para hacer contacto con el autor Luis Sandoval Godoy:

(Podrá escribir sus comentarios en este blog, pero recomendamos utilizar nuestra cuenta directa de comentarios@iconogdl.com )
Cabezal LSG facebook
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: